David Pujante[1] “La sabiduría y el silencio, simboliçado en la rosa, le buelven a rehazer hombre.” (Gracián) “Qué descansada vida la del que huye” (Luís de León) “entre las voces una” (Antonio Machado) I Son demasiados nombres — pienso, mientras me envuelvo con las sábanas — ya no sé distinguir las voces de los ecos en este gran barullo que es el mundo que habito en la distancia. Todos quieren su espacio, la atención absoluta de los otros. Ya nadie se conforma con el anonimato en el globalizado circuito de influencers y de stars. II Doy una vuelta en la cama y pienso, en el silencio…
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Cuéntame, ¿quién eres tú?
Miriam Leza[1] “Estando en Australia en una casa especializada para niños con dificultades, me ponía enferma verlos invadir su espacio personal con sus cuerpos, su aliento, sus olores, sus risas, sus movimientos y sus ruidos. Enloquecidos agitaban sonajeros y objetos ante aquella niña, como dos brujos desatados que esperan exorcizar el autismo. Según ellos, necesitaba una dosis de experiencias, que su infinita sabiduría sobre el mundo podría aportarle. Si hubieran podido usar una palanca para forzar la apertura de su alma y atiborrarla con el mundo, sin duda lo habrían hecho, sin percatarse siquiera de la muerte de su paciente en la mesa de operaciones. La niñita gritaba y se…
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La savia negra de las amapolas[1]
Ángela González La escritura y el deseo que la causa es la encrucijada de la que parte Fernando Martín Aduriz para invitarnos a la lectura atenta de este libro, ¿Por qué se escribe? Cincuenta escritores. Un asunto, el deseo de escribir, que forma parte, junto con la lectura, de esas pocas cosas que nos conmueven y transforman en cuanto que somos sujetos atravesados de lenguaje, fundados ya por palabras antes incluso de nuestra llegada al mundo. Si la vida es sueño, en el decir de Calderón[1], escribir pudiera ser acaso parecido a soñar o semejante a dormir, como lo era para Pessoa cuando enmarañado en su perpetuo desasosiego indicaba que,…
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El mundo, ¿a quién habita?
Ana Victoria Llamas[1] La totalidad que designa el título pudiera parecer que nos invita a una conclusión, a un cierre. Sin embargo, su uso cotidiano no debe engañarnos, detrás de ella se encuentra escondida una gran verdad. ¿Y si lo formulamos como una pregunta? ¿todo el mundo está en su mundo? La experiencia más cercana para todos es constatar a diario como de una misma situación hay tantos criterios como ojos que la observan u oídos que la escuchan. Es decir, todos observamos/escuchamos lo mismo, pero concluimos de forma diferente. O, dicho de otra forma, una cosa es lo que nuestros sentidos captan de la realidad y otra muy diferente…
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Juegos de rol: ¿Tienen algo que aportar en el psicoanálisis?
Andrea Torres[1] No es secreto que las sesiones cada vez más están llenas de pacientes que dedican buenas horas de su tiempo a jugar distintos tipos de juegos. Los casinos y juegos de azar poco a poco dejan de ser tan populares en la población más joven y los videojuegos y juegos de mesa son los que se llevan la mayor atención en la clínica. Pese al incidente de 1994 denominado “Crimen del rol”, en el que los juegos de rol fueron criminalizados por los medios de comunicación, estos han vuelto a entrar en auge en los últimos años. La popular serie de Netflix “Stranger Things” ha contribuido a despertar…
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No quiero más
No quiero más que estar dentro del cuerpo de tu madre, contigo dentro. Remontar por el delta, tu desembocadura, de vivir hacia todas las cosas. Tocar fondo. Si la vida no es más que una ilusión, la de venir al mundo separados, donde el amor no es más que la ilusión de mantener las cosas juntas, quiero quedarme aquí, golpeando tu puerta hasta desfallecer y eyacular de nuevo mientras grito para que me oigas, para que sepas que eres fruto de un instante salvaje, machihembrado, intransitivo, que no puede morir porque no teme morir y dejar de ser único. Y en ti nos abracemos, como ahora, cada vez que te…
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Quien canta su mal espanta
Antonio Gamoneda[1] El autor de este libro, que, no está entre los cincuenta porque para eso es el autor, claro, me envió puntualmente el libro por correo, pero las inesperadas fiestas leonesas, inesperada para mi hasta esta mañana, y el libro se retrasó, y apenas he podido ojearlo, pero esto no me acobarda mucho, serán otras carencias las que deben acobardarme, porque sí conozco a Fernando Aduriz como escritor, que podría estar aquí si el autor de este libro fuera otro, y también por su profesión, diríamos más científica, de psicoanalista. Claro, ustedes se dan cuenta de que reunidas en la misma actividad y persona, las funciones de psicoanalista y…
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El filtro burbuja
Marcos Román[1] Introducción. El filtro burbuja (también denominado en ocasiones burbuja de filtros o burbuja filtrante, todas ellas traducciones del original en inglés, filter bubble) es una consecuencia perversa derivada del diseño característico de algunos buscadores de internet, de algunas redes sociales digitales y de algunas páginas web; diseño consistente en que dichas aplicaciones informáticas seleccionan y priorizan el contenido que ofrecen a cada uno de sus usuarios en función de su navegación previa[2]. Esta selección y priorización se concreta en presentar al sujeto informaciones acordes con las preferencias e inclinaciones que ha expresado anteriormente, con el fin de maximizar su tiempo de uso y su adhesión a la aplicación,…
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Acerca de la “Vida de la Escuela”
José Rubio[1] Celebro la determinación del Directorio y del Consejo de mantener los espacios de conversación, y agradezco la invitación a participar como ponente en este -digamos- reinicio del curso después de las vacaciones. Si no me equivoco esta será la tercera reunión después de Barcelona y Madrid de la serie que iniciamos en relación a la indicación de J.A. Miller en la Secuencia de Presidentes de las Escuelas de la AMP. El tema, como todos sabemos, fue sobre la presencia y participación de los jóvenes en cada Escuela, una por una. En nuestra E.L.P. se puso de manifiesto la ausencia significativa de los mismos. Y está en juego la…
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¿Por qué se escribe? [1]
Como todo lo que merece la pena leer -y escribir-, el libro que nos convoca hoy -¿Por qué se escribe?– de Fernando Martín Aduriz, parte de una pregunta y nos deja, al término de su lectura, frente a una multitud de nuevas preguntas que se despliegan ante nosotros tejiendo una red de sentidos fugaces, móviles, refractarios a cualquier intento de fijeza o, dicho de otro modo, no esclerotizados, muertos, por nuestro afán constante de convertir nuestra experiencia, el deseo que nos mueve, en un museo de cera, sin alma, y sentirnos a salvo de eso que no podemos comprender, pero que nos constituye: la vida misma, el hecho mismo…