Me advertí poseído por una muy extraña sorpresa, que curiosamente provocaba yo mismo, cuando escuché (cuando me escuché, quiero decir) declarar gran felicidad por tener la fortuna de leer y glosar, en «racimo» y en «rama», las fértiles, las graciosas y profundas semblanzas de Vecinos ilustrados, que Fernando Martín Aduriz regala en la noble prensa diaria y palentina. «Sorpresa» y «Felicidad». No es literariamente sensato velar ni decir a medias las causas que uno mismo pretexta. Puesto en ello, algo debo hacer en orden a esta debida conducta. Me refiero, naturalmente, a la mejor claridad de los motivos de mi «Sorpresa« y de mi «Felicidad», y a ello voy sin…
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El Narcisismo del terapeuta
Pareciera que los terapeutas están dispuestos a investigar largamente el término narcisismo, no tanto a revisar las influencias y relaciones de este constructo en su actividad terapéutica. Al realizar una revisión sobre los escritos existentes encontramos una gran diferencia entre los que se refieren al narcisismo y los que tratan directamente el narcisismo de los terapeutas. Esta disparidad sorprende y obliga a buscar una posible explicación. Podríamos inferir que no que no es un tema de extrema preocupación lo referido a la salud mental de los terapeutas, al menos en los enfoques terapéuticos más extendidos. Los psicólogos en formación académica reciben una idea vaga sobre algunos trastornos o potenciales deterioros…
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El amor, (lo) cura…todo
Si hay un concepto fundamental en Psicoanálisis que une a todos los analistas por igual, ese es la transferencia. Ya Freud (1978), en su epílogo del caso Dora, habla de la transferencia: “son reediciones, recreaciones de las mociones y fantasías que a medida que en el análisis avanza no pueden menos que despertarse y hacerse conscientes: pero lo característico de todo el género es la sustitución de una persona anterior por la persona del médico”. Esta idea sigue vigente tomando otras formas más románticas como el «amor de transferencia» , sin duda, la base de la cura analítica. Es un amor que cierra las heridas del pasado, un amor que…
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Amor, poesía «bittersweet»
De nuevo Eros que desata los miembros me hace estremecerme, esa pequeña bestia dulce y amarga, contra la que no hay quien se defienda[1]. He elegido este famoso fragmento de la poetisa Safo, la décima Musa en palabras de Platón, como punto de partida para referirme al amor, término innombrable que se anuda con la palabra. Los poetas han pretendido resolver este enigma de muy diversas formas, pero en su intento sólo han captado el instante del deseo, de ahí que Lacan como paradigma de esto diga que hacer el amor, tal y como lo indica el nombre, es poesía[2]. Los griegos fueron quienes inventaron a Eros y captaron el…
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Los espejismos del amor: Stendhal, Chateaubriand y otros
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Me duele una mujer en todo el cuerpo El amenazado (J.L.Borges) Probablemente el poema de tema amoroso más antiguo conocido en el mundo, se escribió hace 4000 años en una tabla de arcilla en bellísimos y rúnicos caracteres cuneiformes: “esposo, déjame que te acaricie; mi caricia amorosa es más suave que la miel, en la cámara, llena de miel, deja que gocemos de tu radiante hermosura”. Eran las palabras…
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El amor en los tiempos del Tinder[1]
Se habla mucho del amor. Siempre se ha hablado, desde el Alcibíades que nos recordó Lacan, pasando por Montaigne entre su esposa y su amante hasta los complejos de Freud llegando hoy a los tan actuales hombres, mujeres y viceberzas. El amor como esa coyuntura cruda que entremezcla pasión, necesidad, ideal y muy poco de cordura. Una palabra que ahonda en su estructura toda una suerte de males, verdades y dilemas episcopales por lo cual es muy difícil distinguir que tiene de elixir y que tiene de necesidad de vivir. Al amor se le han adjudicado numerosas propiedades, como el fin de la neurosis que Freud administraba en contadas dosis…
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De la poesía secreta[1]
Siempre que asisto a una Presentación de libros regreso a la pregunta clásica de por qué se escribe, pero también a la pregunta de cómo presentar un libro. Muchas veces, demasiadas, asistimos a la exacerbación del culto a la personalidad del autor, a un concurso de egos, a poner la figura del autor en primer lugar, y a olvidarnos del libro. Otras veces el presentador del libro se constituye en el auténtico protagonista, y cuando se percata del tiempo que lleva hablando, en puro cebeterismo[1], exclama: ‘pero cedamos la palabra al autor que es el auténtico protagonista’. Creo que el auténtico protagonista de un acto como el de hoy es…
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Sobre las presentaciones clínicas[1]
I. LA HISTORIA CLÍNICA DEL PATHOS DE UN SUJETO 1.- La presentación de casos es el relato de la historia de un sujeto en la que se detallan los momentos estelares y los determinantes que lo han llevado al contratiempo actual por el que está en tratamiento. 2.- Como se trata de la historia clínica del pathos de un sujeto, se echará mano del lenguaje de la clínica con precisión y sencillez para resaltar tanto los aspectos dolorosos y patéticos como los saludables y estabilizadores, de manera que se transmita a la vez lo que desequilibra y lo que equilibra a ese sujeto. 3.- Es preferible que el relato se…
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La muerte de la mariposa
«Scott Fitzgerald […] tenía aún la técnica y el espíritu romántico para hacer cualquier cosa, pero desde hacía mucho tiempo todo el polvo había desaparecido del ala de la mariposa, aunque el ala continuó batiendo hasta su muerte.» Ernest Hemingway Pocos escritores conmueven tanto como Pietro Citati. Tanto por el uso exquisito del lenguaje, como por la belleza de sus textos, por no mencionar su mirada absolutamente original sobre las cuestiones de su interés. Precisión y talante narrativo se conjugan en una pequeña obra maestra de apenas cien páginas de la que el lector no puede perder ni una sola palabra. La muerte de la mariposa nos acerca a una…
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Divorcio en Buda
Divorcio en Buda “Tú no sabes de lo que hablo: eres un hombre sano, no tienes emociones, ni pasiones reprimidas”[2] “Seré un escritor húngaro apátrida, y a mucha honra”. Así se nombraba Sándor Márai, quien alcanzó fama internacional por su obra profunda y brillante, a pesar de estar décadas prohibida y olvidada, aunque nunca maldita. De origen acomodado, Burgués. Formó parte de la llamada generación fin de siécle, dominada por su carácter innovador, pretendía la renovación de los géneros literarios. Muy cercana a las vanguardias, en la que algunos de sus componentes desarrollan una narrativa de carácter introspectivo, ambientes cerrados, poblada de intensas conversaciones y largos monólogos, en un…