Análisis 34,  Ángela González Delgado

Divorcio en Buda

Divorcio en Buda

 

“Tú no sabes de lo que hablo: eres un hombre    sano, no tienes emociones, ni pasiones reprimidas”[2]

“Seré un escritor húngaro apátrida, y a mucha honra”. Así se nombraba Sándor Márai, quien alcanzó fama internacional por su obra profunda y brillante, a pesar de estar décadas prohibida y olvidada, aunque nunca maldita.

 De origen acomodado, Burgués. Formó parte de la llamada generación fin de siécle, dominada por su carácter innovador, pretendía la renovación de los géneros literarios. Muy cercana a las vanguardias, en la que algunos de sus componentes desarrollan una narrativa de carácter introspectivo, ambientes cerrados, poblada de intensas conversaciones y largos monólogos, en un intento de comprender mejor al ser humano y sus circunstancias influenciados por el psicoanálisis freudiano y su descubrimiento del inconsciente que dotaba de una lectura diferente a la historia de la humanidad.

Publicada en 1935, dentro de uno de los periodos más carismáticos y productivos de las letras europeas, en ese movimiento denominado literatura de entreguerras, Divorcio en Buda, sufrió largos años de olvido, exactamente igual que el resto de la obra de su autor, antes de convertirse en un éxito de ventas cuando fue publicada en castellano por Ediciones Salamandra en 2002. 

Divorcio en Buda narra la historia de un desencanto, del encorsetamiento de las emociones y las sensaciones, de una lectura posible de lo que pudo haber sido, en la vida y en los afectos. Un triste azar proporciona a los protagonistas la ocasión de repasar y asumir sus errores, en una densa atmosfera marcada por el fin de una época, la disolución de valores centenarios y el advenimiento de nuevos usos y costumbres. El fin de la Primera Guerra Mundial supuso una profunda transformación para las personas, un cambio de paradigma poblado de dolor, tragedia, y de un sentimiento de pérdida existencial.

Márai describe de un modo magistral cómo un instante puede señalar toda una vida, cómo las personas no pueden evitar sentir lo que sienten, aunque si pueden ocultarlo y negarlo como si no hubiera sucedido. Y cómo aun sin palabras alguien puede rememorar una mirada intensa, un encuentro en una pequeña isla, unos momentos fugaces, aparentemente insignificantes y tan lejanos en el tiempo que, sin embargo, pueden hacer perder la aparente firmeza de una vida. También refiere como alguien puede saber con certeza que no es amado, a pesar de la prudencia y el decoro de quien no quiere dañarlo, y como la decepción muestra el cascarón vacío de los intereses arribistas, de una existencia marcada por la impostura, construida sobre un juego de espejos tras los cuales no hay nada.

 La acción que se desarrolla a modo de conversación que dura toda una noche, nos presenta a Kristóf Kömives, un joven inserto en la tradición familiar sobre la que nada se cuestiona, y que sin embargo en un momento dado al inicio de la obra se pregunta “¿Quién había sido para él Anna Fazekas?”[3]. También encontramos a Imre Greiner, el joven advenedizo que persigue y consigue aquello que le estaba vedado, que sabe que ha perdido la partida del amor. Y que en las últimas páginas del libro aborda una cuestión fundamental “¿Has soñado con Anna durante estos últimos años?”[4]. Finalmente, Marai nos trae a Anna Fazekas, protagonista en absentia, y sinembargo omnipresente a lo largo de la obra,una mujer capaz de amar, una mujer que ama, una mujer que, ante un encuentro producido diez años antes, “ese encuentro fue para ella como si la tierra se hubiese abierto bajo sus pies, que aquel encuentro fue -eso- para ella”[5] pudo ostentar una resistencia casi perfecta. Pero toda resistencia tiene un final.  

Como en cada una de sus obras, Sandor Márai se muestra como un magistral conocedor del alma humana, creando ambientes inolvidables proporciona al lector esa extraña característica de la buena literatura, la de los objetos aparentemente inútiles, transformar y hacer felices a sus lectores. Y recordarnos que no podemos evitar soñar nuestros sueños.


[2] MÁRAI, S., Divorcio en Buda, Salamandra, Barcelona 2002, p. 170.

[3] Op. Cit p. 15

[4] Op. Cit p.185

[5] Op. Cit.181

Ángela González Delgado