• Análisis 34,  Antonio Gamoneda

    Algunas glosas y argumentos varios para los sabios textos vecinales de Aduriz[1]

    Me advertí poseído por una muy extraña sorpresa, que curiosamente provocaba yo mismo, cuando escuché (cuando me escuché, quiero decir) declarar gran felicidad por tener la fortuna de leer y glosar, en «racimo» y en «rama», las fértiles, las graciosas y profundas semblanzas de Vecinos ilustrados, que Fernando Martín Aduriz regala en la noble prensa diaria y palentina. «Sorpresa» y «Felicidad». No es literariamente sensato velar ni decir a medias las causas que uno mismo pretexta. Puesto en ello, algo debo hacer en orden a esta debida conducta. Me refiero, naturalmente, a la mejor claridad de los motivos de mi «Sorpresa« y de mi «Felicidad», y a ello voy sin…